Gran Logia Espiritual Núm. 1

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Conversando sobre Espiritismo...

¿QUÉ ES EL ESPIRITISMO?

Al iniciar esta serie de comunicaciones cibernéticas en torno al Espiritismo, nos mueve un   deseo genuino de compartir esta   verdad eterna e inneglable con nuestros hermanos en pos de su instrucción moral, siendo éste el preámbulo al desarrollo espiritual que conlleva la elevación del alma a la cual todos estamos destinados.

Por eso queremos separar el buen grano de la cizaña clarificando la distorsión existente entre el genuino Espiritismo y el espiritismo que se confunde con prácticas, creencias y supersticiones que el genuino Espiritismo es el primero en repudiar. 

No pretendemos tener el monopolio de la verdad, pero la buscamos afanosa y sinceramente y con la misma honradez la exponemos.  No pretendemos convencer a nadie, pero confiamos que por medio de estas comunicaciones muchos rectificarán su errónea opinión sobre el Espiritismo.

Definición:    Una definición sencilla, breve, clara y precisa nos la dió Allan Kardec, “el Espiritismo es la ciencia que trata de la naturaleza, origen y destino de los espíritus y de sus relaciones con el mundo corporal.  Es a la vez una ciencia de observación y una doctrina filosófica.  Como ciencia práctica, consiste en las relaciones que pueden establecerse con los espíritus; como doctrina filosófica, comprende todas las consecuencias morales que se desprenden de semejantes relaciones.”

Postulados sobresalientes:   

  1. Existe una ley, un orden, una inteligencia suprema, infinita, causa de todas las cosas que regula la energía creadora del universo y que denominamos Dios, Mente Universal, Ley Suprema, el Todo, etc.   Esa Causa Suprema no ha tenido, no tiene, ni jamás tendrá forma de ninguna índole.  Tal concepción va en contra de las mismas leyes naturales, pues lo infinito jamás cabrá en lo finito, ni lo superior en lo inferior.  Dios no es un espíritu:  es Espíritu.

  2. El Alma o espíritu del hombre es una parte o proyección de esa inteligencia Suprema e infinita y, por consiguiente, esa alma o espíritu –que es el ser real y permanente- es inmortal.

  3. La reencarnación es ley, o sea, la reencarnación del espíritu individual en una sucesión de existencias a los fines de su evolución, progreso y perfección ya que es imposible que en una sola encarnación el alma pueda desarrollar todas sus potencialidades.

  4. El espíritu, esto es, la individualidad (lo indivisible, el ser verdadero que es a la vez centro de toda conciencia, principio inteligente) asume una personalidad distinta en cada encarnación, siempre dentro de las circunstancias para estimular su constante evolución.  El aprovechar o no esas circunstancias depende de su libre albedrío y a medida que evoluciona, hace mejor uso de su libre albedrío.

  5. Conforme ame la conciencia individual se expande mediante el proceso reencarnatorio, en la misma medida se amplía su concepto de Dios, del prójimo, de sí mismo, de la vida y, por consiguiente, su conducta va mejorando.

  6. Sin la reencarnación no se podría explicar ni aceptar la justicia divina.  Las desigualdades de toda índole (étnicas, sociales, culturales, económicas, etc.) quedan amplia y claramente explicadas y comprendidas a la luz de una ley tan lógica y justa como la Reencarnación.  La Reencarnación no es un concepto exclusivo del Espiritismo.  Desde la antigüedad los grandes exponentes de la espiritualidad la proclamaron, entre ellos Krishna, Rama, Zoroastro, Lao-Tsé, Orfeo, Pitágoras, Platón, Buda, Confucio, Hermes Trismegisto, Jesús el Cristo.  Los druidas creían en ella, también el antiguo Egipto, la filosofía Rosacruz, Teosofía, Gran Fraternidad Universal, etc.

  7. El hombre está sometido a la ley de causa y efecto, también conocida como ley de causación, ley kármica, ley de acción y reacción.  Tarde o temprano uno cosecha lo que ha sembrado.  Nadie puede evadirla. No es una ley de castigo y tormento, sino una ley de reajuste, de carácter fundamentalmente educativo.

  8. La comunicación entre los espíritus encarnados y desencarnados (vivos y muertos) es un hecho científico  comprobado.  Todos los seres humanos, debido a nuestra naturaleza síquica (somos espíritu y materia) podemos hacer contacto con el mundo espiritual mediante intuiciones, sueños y otros fenómenos de la conciencia subliminal, es decir, de la mente. Generalmente la comunicación se efectúa a través de médiums, que son intermediarios que han desarrollado sus facultades síquicas.  Debemos ser muy escrupulosos con el recurso de la mediumnidad ya que en manos irresponsables e ignorantes, puede causar mucho daño.  Sin embargo, cuando es respaldada por una vigorosa moral y un sincero deseo de ayudar, los resultados siempre son constructivos.

Espiritismo como ciencia:   El Espiritismo promueve la investigación de los fenómenos síquicos por medios científicos de investigación y observación para obtener un mayor conocimiento de Dios, el Universo y la naturaleza del hombre.  El Espiritismo investiga, analiza, experimenta, clasifica y codifica hechos y manifestaciones con su correspondiente terminología técnica.  Se mueve en una constante faena de depuración, descartando lo absurdo, ilógico o extravagante en la certeza de que siempre habrá algo nuevo que descubrir y aprender.  Por lo tanto, el Espiritismo es dinámico, evolutivo, avanza junto al saber y a la evolución del hombre.

Espiritismo como filosofía:      Cuando se penetra en la esencia del Espiritismo, de su razón de ser, de su filosofía, se va sintiendo con ritmo ascendente el natural, lógico e impostergable anhelo del mejoramiento interno para la continua expansión de nuestra conciencia.  En esa expansión comprendemos la sabiduría espiritual, intuitiva, de honda penetración, de amplia iluminación interna, como si los seres y las cosas se contemplaran al trasluz para captar su esencia, su naturaleza y su razón de ser.  Entonces comprendemos la justicia de las leyes divinas y entendemos de donde venimos, por qué estamos aquí y hacia dónde vamos.  Se desvanece el temor a la muerte frente a la convicción de la inmortalidad del alma reafirmándonos que al fin y al cabo, la humanidad es una sola familia regida por la ley de amor.

Etica del Espiritismo:    Estudiando el Espiritismo como ciencia y como filosofía surge la necesidad de ampliar y practicar nuestro sentido de lo justo; el trascendental alcance de la regla de oro: “no le hagas a tu prójimo lo que no deseas que te hagan a ti”.  Se penetra en el ámbito de una moral que se amplía en la medida que uno también va creciendo reafirmándose en el perdón de las ofensas, en el amor a nuestro prójimo y en que es uno mismo quien se redime dejando la senda extraviada por su propio esfuerzo para entrar en el recto pensar, recto sentir y recta conducta. 

El Espiritismo no es...   Una religión o práctica que se dedique a comunicarse con espíritus desencarnados para obtener algún tipo de beneficio, salvo el que es dirigido a la elevación y/o evolución espiritual del ser necesitado.  Enfatizamos la necesidad de separar el Espiritismo (Kardeciano) de las prácticas populares muy mal llamadas “espiritistas”.   El Espiritismo no necesita ni promueve el uso de rituales u objetos para lograr comunicación con planos superiores.  NO ES ESPIRITISMO la práctica de desarrollar una comunicación mediúmnica mediante el uso de rituales, adoración o veneración a imágenes, uso de naipes, lectura del Tarot, sacrificios de animales, ritos cabalísticos, conjuros, sahumerios, etc,.  Los espíritus evolucionados (o seres de luz) no se prestan para este tipo de sesiones. 

El uso y costumbre de cobrar por los servicios ofrecidos es una práctica que el Espiritismo no acepta.   El Espiritismo no es nigromancia, cartomancia, santería, brujería, hechicería, satanismo, magia negra, sesionismo intrascendente ni ninguna práctica supersticiosa con la que se comercialice o se intente causar daño al prójimo.

Cuando la mente privilegiada marcha en línea paralela con un gran desarrollo moral, el conocimiento de los misterios ocultos de la naturaleza será usado única y exclusivamente para el bien.

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e-mail:  infoespiritismo@casadelasalmas.org


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asa de las Almas, institución sin fines de lucro inscrita en el Departamento de Estado de Puerto Rico y en el Registro Nacional de Lugares Históricos en Washington, D.C. Dibujo a lápiz por Nerak.

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